
¿Escuchaste hablar de la decoración nórdica? ¿Aun no la aplicás en tus espacios? ¿Buscás ideas creativas? Se trata de un estilo que se acentúa en muchas casas y ambientes laborales y públicos por sus grandes ventajas para la mente, pero también por su insuperable belleza. Te traemos 5 tips para sumarlo a la tuya, si todavía no lo hiciste.
Por muchos años se creyó que en el interiorismo cuanto más se colocaba mejor. Exuberantes estampados, pisos acentuados, paletas de colores fuertes y muebles altos dominaron gran parte de la tendencia de muchos estilos y fueron los preferidos del público. Hasta que una tradición decorativa venida de la fría Europa movió las fichas y en menos de 15 años enamoró a propios y extraños con un mantra tan simple como su carácter: menos es más.

Huir de espacios sobrecargados y optar por tonos neutros, materiales naturales y líneas sencillas y bajas. ¿El resultado? Espacios de enorme confort, estética delicada y calma emocional.
El estilo nórdico escandinavo en muebles y entornos se ve cada vez más en oficinas, empresas, hogares y hotelería. Una victoria que alcanzó en una época de absoluta vorágine en la rutina, donde la tranquilidad física y mental es más que necesaria y se observa a unísono en diferentes disciplinas que intenta conectarnos con ella. Desde meditación, alimentación más saludable, mejor orden en la ropa hasta espacios a habitar más limpios y funcionales.
Cómo alcanzar una decoración nórdica escandinava desde los muebles:
- Priorizá el tono blanco. Sobre todo en paredes y cono detalle en los elementos. Es el número 1 de la paleta de esta tendencia y tiene su razón de ser: suma luz indispensable y amplia la visual.
- Siempre madera. No hay interiorismo sin ella. La madera unida al color blanco gana aspecto natural, confort propio y color. Los escritorios nórdicos&escandinavos y las cómodas nórdicas&escandinavas son el elemento esencial de esta deco.
- Utilidad ante todo. Una de las claves de este estilo es la funcionalidad. Se busca que cada mueble cumpla una misión en el espacio.
- Líneas de color. Además de madera y blanco o nude, es necesario dar un contraste para no aburrir y energizar el ambiente. En los artículos deco como alfombras, cortinados, sillón o floreros, se aconseja incorporar un tono fuerte y diferenciador. El amarillo, verde o anaranjado, complementan muy bien.
- Plantas y aire. La conexión con lo natural es porción esencial de esta práctica. Un estilo d evida que pone el foco no solo en el mobiliario, también en el alrededor buscando calma y esencia. Una planta grande en un área central y una ventana que deje paso de aire permanente bastan para lograrlo.
Hasta aquí algunas de las ideas deco más planteadas, aunque restan algunas más. Un favorito del estilo vanguardista interior que nos traslada a la conexión propia y regala confort, a cada mirada.